SALUD Y BELLEZA

La Sauna

By noviembre 29, 2020No Comments

La sauna es un baño de vapor o sudoración que se realiza en un espacio cerrado, a temperaturas muy altas. La sauna tiene efectos muy beneficiosos sobre nuestro organismo, libera toxinas mediante la sudoración corporal, y, además, activa la circulación sanguínea favoreciendo la desintoxicación y la oxigenación completa de los tejidos del cuerpo. Las sesiones de sauna contribuyen a disminuir la presencia de grasa, reduce la celulitis y alivia el dolor y la fatiga articular. Pasar tiempo en ella, también ayuda a perder peso al aumentar la intensidad y la frecuencia de las tasas metabólicas. Otro de sus grandes beneficios es que permite la distribución óptima de nutrientes, con efectos positivos para el cabello, la piel y las uñas. Es la cura comprobada para varias dolencias respiratorias, incluyendo la congestión del pecho y la bronquitis, pues ayuda en el drenaje natural de los senos paranasales, impidiendo su inflamación.

Durante una sesión de sauna, los latidos cardíacos de la mayoría de las personas aumentan en más de un cincuenta por ciento, de forma parecida a un entrenamiento físico. La sudoración es el mecanismo natural de la limpieza del cuerpo y las saunas ayudan a eliminar los productos de desecho mediante ella. La temperatura de la piel aumenta sube hasta más de 40 grados, mientras que la temperatura interna del cuerpo alcanza los 38. Esto desencadena “un falso estado de fiebre”, que estimula al sistema inmunitario a producir anticuerpos y glóbulos blancos que combaten enfermedades, haciéndonos más resistentes ante ellas.

Disfrutar de una sesión de sauna es muy recomendable para las personas que padecen de insomnio. De hecho, se estima que una sesión de quince minutos equivale para mejorar el ritmo del sueño a una hora de caminata o entrenamiento enérgico. Las altas temperaturas experimentadas durante una sesión de sauna producen un aumento en la producción de energía celular interna, que a su vez garantiza una curación eficiente. Numerosos agentes patógenos que causan enfermedades, como virus y tumores, son destruidos por este calor, lo que evita las infecciones recurrentes. Otro factor importante para destacar es que reduce el estrés ya que experimenta mayores cotas de relajación. Son recomendables para personas que padecen ansiedad o depresión. La sauna tiene efectos sumamente saludables y terapéuticos sobre el organismo. Para que estos sean efectivos debe haber contrastes de temperatura, estar totalmente hidratados con agua mineral para compensar la pérdida durante la sesión y solicitar consejo a un profesional médico, ya que las saunas no se recomiendan a mujeres embarazadas, personas con problemas cardíacos u otras afecciones. Desde la Escuela de Medicina de Harvard recomiendan evitar el consumo de alcohol antes o durante la sauna, tampoco hablar ni realizar esfuerzos físicos dentro de la misma. Por otra parte, según nuestro metabolismo podríamos usarla a diario, si es lento, o una o dos veces por semana si es rápido.