DESDE EL SER

Lo tengo todo y siento un vacío.

By junio 5, 2020No Comments

Lo tengo todo y siento un vacío.

omo cada día, me despierto, traen mi café a la cama, los man- telitos de lino, la tasa de porce- lana, las flores y todo el confort como si estuviese en un hotel 5 estrellas. Veo las noticias, revi-

ba? vi como en un cerrar de ojos se puede per- der todo, y realmente, lo que queda de nosotros como seres humanos es esa esencia, eso que di- mos y a quienes ayudamos; vivía desconectada del mundo, iba muy rápido, y la vida misma me detuvo de golpe. En esa etapa comencé a cono- cerme, a mirarme a ver que todo aquello material terminó en cajas, cuando tuve que mudarme, ahí también comprobé que lo único seguro que te- nemos y realmente eterno es ESTE MOMENTO, eso me dio la gran lección de que puedo hacer planes más no aferrarme a ellos, pues el destino no lo decido yo, lo que sí puedo es vivir EL día de hoy con motivaciones reales, que no periman en el tiempo.

¿Por qué estás tan callada? Llevo rato hablando y no dices nada.
Julia, estoy llena de cosas sin sentido, ropa, lujos, nada que perdure en el tiempo, me he quedado vacía, no he hecho nada con mi vida, no he dado nada de mí, pensaba que dando lo que me so- braba estaba ayudando, ¿qué he hecho con mi vida? No he hecho nada julia!!

No quiero seguir así, desconectada, anestesiada, veo que tu, Julia, a pesar de momentos de tris- teza y dolor, lo llevas con estoicismo, lloras pero no veo que te quedas “dando vueltas” en ese problema, quiero vivir, sentir, escuchar, dar, he vivido añorando lo que no tengo y quedándome atrás o buscando lo que me falta en lo que no ha llegado. Se acabó! hoy comienzo, me has inspi- rado, el bienestar no se compra amiga, a partir de ahora quiero que me lleves donde esos jóvenes, quiero ayudar, dar de mí, y no lo que me sobra, ni nada de valor económico, más si de valor como lo que tú haces, voy a buscar ayuda para dejar esta dependencia a las pastillas, necesito ayuda, me rindo.

Bravo mi amiga, la rendición es el mejor remedio para ese Ego que solo quiere ver a las personas aferradas al poder, a dioses, como dependencias personales, materiales, el dinero, las cosas bue- nas, viajar, disfrutar no es malo, convertir eso en nuestros dioses es lo que nos aleja del SER. Hoy es tu mejor momento, bienvenida a la vida!

so los mensajes de mi asistente sobre la agen- da, por cierto, no hago muchas cosas de oficina, es una secretaria para que me lleve mis cosas personales, gimnasio, citas con mi dermatóloga, almuerzos con mis amigas, reuniones con el gru- po del Gym, me avisa si se están acabando los vinos de mi cava, si no fuera por ella!, mi querida Antonia, mi mano derecha, sin ella todo lo olvido. Se me olvidan muchas cosas pues mi “agenda” es muy apretada, eventos, inauguraciones, en ocasiones me siento cansada; estas mezclas de vino en mi intensa vida social y las pastillas para dormir me tienen algo desorientada, por eso, sin Antonia no se manejar nada y claro, menos mal que mi esposo lleva las cuentas y todo lo econó- mico, no tengo idea de cuánto se gasta en nada. A veces no entiendo como Julia, mi íntima Amiga puede arreglárselas con tantas cosas, trabajo, hi- jos, no falta a sus ejercicios, viaja, disfruta, hace de todo y sin una Antonia a su lado, y siempre está feliz; cómo será que se las arregla? Y todo le sale bien! No sé, en esta conversación con- migo misma siento que me estoy comparando con Julia, a mí no puedo hablarme mentiras, a otros puedo “aparentarles” pero en el fondo, no me siento feliz, lo tengo todo pero siento un vacío, cómo es posible que mi amiga con menos que yo sea tan alegre?

Otro día más, me siento cansada, con el “mareo” que dejan esas pastillas para dormir plácida- mente, me estoy dando cuenta que ya no puedo conciliar el sueño sin ellas, según Antonia el día está precioso y Julia me acaba de escribir por WhatsApp y me dice que está caminando en el malecón, disfrutado el mar, la brisa, el sol.

No siento inspiración, percibo un vacío en mí, qué me pasa? Hago un esfuerzo y me visto con mis ropas de marca para tomarme un café con Julia, nos vemos en el lugar donde muchas veces nos juntamos las del Gimnasio; Julia se acerca a la mesa mientras deja su perfume a flores en

cada mesa que se desvive por saludarla y ella, parecería la propietaria del lugar, tiene un encan- to que no logro describir.

Le pregunto, Julia, qué haces para ser tan jovial? Tan alegre?, Soy una mujer con deseos de vivir! Me responde: he aprendido a llenarme de aque- llo que el dinero no puede comprar, sentarme a conversar contigo es un regalo para mí, caminar

en el malecón frente al mar, respirando, disfrutan- do el momento es para mí un privilegio del cielo, escuchar una canción, pero más que nada, visito un lugar de jóvenes con problemas emociona- les donde me siento a escuchar sus historias, a compartir con ellos y todos nos nutrimos al dar y recibir con nuestras anécdotas, los ayudo a re- construir sus vidas y sabes qué? No lo hago por dinero, no hay monto que pague la satisfacción y bienestar con el que salgo de ese lugar, qué hago con tener, tener y no dar? Para qué quiero más, si siempre sentía que tenía menos?, mi vida cambió un día que tenía todo igual que tú, una vida llena de cosas y circunstancias externas, y nunca llené mi vida espiritual, ni mi existencia de servir, hasta que la empresa para la que laboraba decidió irse del país y me vi sin dinero para man- tener aquel estilo de vida, ni a mis hijos, no nos liquidaron y un grupo está en un proceso legal mientras yo, busqué dentro de mí, qué me llena-